Lo que nos conmueve…

En días pasados terminó la temporada de teatro en la cual estuve participando los fines de semana a lo largo de un mes. Durante la misma, me fueron a ver muchas personas amigas y conocidas; y les cuento que, durante las últimas representaciones, quedé profundamente conmovida, quizá como pocas veces me ha ocurrido en la vida. Me hizo sentir de esa manera, la sinceridad de la gente; porque la sinceridad se siente, como también la falsedad y apariencias, lo que sucede es que no queremos “ver” estas últimas cuando se presentan.

¿Qué detonó este sentimiento?

La presencia sin duda de mi esposo, mi hija, mis hermanos, los hijos de mi esposo, etc., pero también, el ramo de flores de un querido amigo de la escuela y su pareja; la visita de mi mejor amiga y su pareja, quienes se salieron de una comida para ver la obra y al final se regresaron a la reunión “porque sólo iban a verme”; se fueron, sí, pero no sin darme ella un abrazo apretado y decirme al oído “estoy orgullosa de ti”. También mi amiga que llevó a su esposo e hijos, una amiga más que sin ser muy cercanas, al finalizar la obra me dijo “tenemos mucho que platicar” (quizá ahora desarrollaremos una amistad mas cercana); el amigo que fue el primer y ultimo día de representaciones para ver mi crecimiento y seguridad; y así muchos más.

Sí, quedé profundamente conmovida de lo que son los demás para mí y yo para ellos. Me sorprendí.

Empezar por uno mismo

La palabra conmover viene del latín y está formada por el prefijo “con” que significa “todo o en conjunto” y el verbo “movere” (https://revistacrópolis.org. 2022). Y de acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española, “conmover” significa perturbar, inquietar, alterar, mover, enternecer. Para mí, la palabra que más hace sentido es “mover”.

Y aquí te pregunto, ¿qué te mueve?

No pienses por favor en gente mayor, en niños en situación de pobreza, en mujeres en estado de vulnerabilidad, en enfermos terminales; todas esas realidades claro es que nos mueven, pero son escenarios comunes que ha cualquier persona con un mínimo de sensibilidad la van a inquietar. Mi pregunta es hacia nuestro ser esencial, ¿que nos mueve?

Empatía

Nada nos puede mover, si no tenemos la capacidad de entender; no quiero decir que hay que estar de acuerdo con personas y situaciones, sólo entender las emociones de los otros. Ser empático es aceptar que los demás, al igual que nosotros, responden a las diferentes situaciones de la vida, de cierta manera.

Ser empático, es abrir la mente y preguntarnos ¿qué siente o piensa el otro? ¿qué necesita o que le duele? ¿qué le hace feliz? Quizá no sepamos las razones de ciertos sentimientos o conductas; pero con respeto y apertura de mente, los sentimientos y acciones de las demás personas, nos van a conmover. No tengo le menor duda.

La vida nos conmueve

Es una realidad que la vida nos mueve; y las acciones que llevamos a cabo a cada momento, son resultado de ese movimiento constante. Muchas veces no nos damos cuenta, pero así construimos la vida, conmoviéndonos desde niños; por un abrazo protector de mamá o papá,

la ilusión de una fantasía infantil, iniciar un nuevo periodo escolar, el primer beso, terminar una carrera universitaria, los libros, platillos favoritos, la naturaleza, las pérdidas personales humanas o económicas, los amigos, etc. En fin, si la vida no nos conmoviera, no estaríamos en posibilidad de construirla para bien o para mal.

Seguir adelante

La forma en que cada quién decida caminar la vida, es respetable; lo ideal sería movernos hacia la plenitud, mas no todos tienen o entienden ese sueño; algunas personas creen que conmoverse, es paralizarse, pero es todo lo contrario. Conmovernos nos hace pensar, cuestionarnos, nos da energía, nos pone en acción, nos hace poner atención a los demás y a lo que nos rodea. Conmoverse no es tristeza, es una luz en el camino, es principio, es alegría, es positivismo.

Les cuento que yo de pequeña quería ser artista, tomaba el cepillo de cabello y cantaba frente al espejo; soñaba con el cariño y reconocimiento de otros, tenía muchas ilusiones que afortunadamente cumplí; no cantando, pero sí haciendo lo que más me ha gustado, que es comunicarme con los demás. Llegó una oportunidad y la tomé, sí, actuando, retándome a  mi misma para ver si lo que una vez soñé, de verdad lo podía hacer; y sí bien cuento todavía con áreas de oportunidad por supuesto, lo logré y me conmovió profundamente el acompañamiento y respuesta de muchas personas en esta loca aventura mía.

Se abrió ante mí una enorme ventana, a través de la cual la vida me conmovió, me centró y me dijo: “mira lo que puedes hacer, mira lo que los demás significan para ti y tú para ellos”.

Sé que es más fácil vivir  sin que nada nos conmueva, sé que es más fácil responder falsamente a situaciones comunes para “pertenecer”, pero lo que nos conmueve a veces duele. Los invito a que no sea así, a que se pregunten ¿qué los conmueve?, ¿qué los mueve en la vida?, ¿qué los hace felices o infelices?, ¿qué necesitan?, ¿qué quieren hacer y por dónde quieren seguir?

Me parece que es la única manera de caminar el camino. Los leo.

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